Como la luz de un sueño, que no raya en el mundo pero existe, así he vivido yo iluminando esa parte de ti que no conoces, la vida que has llevado junto a mis pensamientos... Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto cruzar la puerta sin decir que no,curiosear los libros, responder al deseo de mis labios con tus labios de whisky, seguir mis pasos hasta el dormitorio.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo, hicimos mil proyectos, paseamos por todas las ciudades que te gustan, recordamos canciones, elegimos renuncias, aprendiendo los dos a convivir entre la realidad y el pensamiento. Espiada a la sombra de tu horario o en la noche de un bar por mi sorpresa. Así he vivido yo, como la luz del sueño que no recuerdas cuando te despiertas. Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.

"Una casa en el cielo"

 Foto de Ginebra
Este edificio es la Casa Museo Guayasamín de Cáceres, una preciosa construcción rodeada de enormes jardines llenos de flores, árboles y algún que otro gato callejero que se cuela por la verja.

Atardecer glorioso en su bella fachada y en sus escaleras laterales por las que se accede al pórtico superior. Una gozada de sitio en el que puedes acercarte a la interesante y original obra del artista ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, a la cultura precolombina de Latinoamérica o al arte colonial ecuatoriano.
Los jardines son el lugar idóneo, a comienzos de verano, para la realización de deliciosos conciertos de música clásica y otras disciplinas.
A veces, cuando paseo por aquí, sueño que es mi casa...Soñar, como errar, es propio de humanos, al menos eso dicen.



Una casa para bailar descalza esta canción, en un atardecer como el que muestra la fotografía o en una mañana lluviosa.

La más sencilla es la más grande.

Cristina García Rodero. Foto de Ginebra

He tenido la enorme suerte de conocer, charlar y poder hacerle un retrato a una de las fotógrafas más relevantes del panorama internacional, Cristina García Rodero, miembro de Magnum Photos y premio nacional de Fotografía.

Este año el Festival Pop Art, que se ha celebrado en Cáceres este fin de semana, le ha concedido el premio a la mejor fotógrafa y allí pude conocerla y pasar unas horas con ella. No es difícil acercarse a esta mujer pequeñita en estatura y enorme, gigante en su arte, pues destila humildad y sencillez, en sus maneras y en su conversación.

Hablamos de fotografía, de sus comienzos y de su trayectoria, mientras tomamos una tapa y un vinito. Me contó, entre otras cosas, que  en estos momentos expone en el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada, con una muestra de cincuenta fotografías que llevan por título "Con la Boca Abierta". Se trata de una retrospectiva de su obra desde sus primeros trabajos en los años setenta hasta hoy. La mayoría de las fotografías son inéditas y, a buen seguro, harán honor al título de la exposición y nos dejarán así: "con la boca abierta", tal y como me quedé yo tras pasar una mañana con ella.

La misma especie

Distintas capas. Foto de  Ginebra


Pertenecemos a la misma especie (eso dicen los manuales de biología) pero, en realidad, los humanos somos muy diferentes entre sí.Como suele decirse: "cada cual es de su padre y de su madre", con esta sentencia tan popular y tan sabia, no es de extrañar, que nos resulte, a veces, tan complicado todo.

Las circunstancias que nos envuelven a cada uno tienen mucho que ver con estas diferencias, sobre todo si éstas son tan absurdas y hostiles como las de Stefany. Y es que hay personas que, tengan "la capa que tengan", todo parece quedarles grande. Así pues, otros (desde nuestra comodidad cotidiana) nos "¿resignamos?" a la realidad, aunque a muchos nos quede un agujero más grande que un abismo, o "un roto para el que, por mucho que busquemos, no encontramos un descosío".

La canción de hoy va por ella  y para ella.

Gotas de lluvia




Esas cosas que captan mi atención. Fotos de Ginebra
Un banco que invita a ese espectáculo diario, grandilocuente y efímero que es el ocaso. Un tendedero del que, a falta de colada, cuelgan gotas de lluvia. A contraluz, dos hermosos equinos castaños pastan ajenos al clic, mientras que una mujer desenfocada espera, no se sabe qué o a quién, a lomos de su "caballo de vapor" descapotable...

Descafeinado

Sale el sol tras la tormenta. Foto de Ginebra


Acaba de llover de una forma abrupta, casi salvaje, como llueve durante las primeras tormentas de septiembre que preludian la llegada del otoño. Ha salido a correr un rato, no sabe si para disipar su abulia o para mantenerse en forma, supone que se trata de las dos cosas.

Le gusta el sonido de los charcos bajo sus nuevas deportivas y el sol cálido que emerge tras el aguacero impertinente.
Escucha una canción de  Talking Heads en su reproductor de mp3, mientras trata de concentrarse en el ritmo de su respiración, entre suave y entrecortada, según la intensidad de sus zancadas y la pendiente del terreno.

Se dispone a cruzar el amplio llano asaetado de caminos de tierra, para tomar después la vía del tren y llegar hasta la charca dónde abreva una colonia de cigüeñas.
Piensa en la monotonía de un día laboral, en los estrenos de cine y en lo que va a hacer al día siguiente en su tiempo de asueto. Se debate entre la lectura o el footing, actividades solitarias propias de alguien como él.

Ha pensado en adoptar un perro. Sabe que la perrera municipal está desbordada, pues un efecto de la crisis (otro más que añadir a la larga lista de despropósitos) es el abandono de animales inocentes que no deben entender en absoluto esa falta de decoro de unos dueños a los que se han entregado sin contemplaciones.

Tiene marcado en su cabeza el recorrido de sobra conocido, que suele realizar tres o cuatro días por semana. Después llegará a casa del mismo modo en el que vino, se duchará y preparará algún plato para cenar, algo ligero y descafeinado, como la vida rutinaria en la que está atrapado sin remedio.

Como niño con zapatos nuevos




El herraje, oficios en desuso. Fotos de Ginebra

Hay oficios artesanos que aún perviven (por suerte) en estos tiempos modernos en los que "los caballos de vapor" han sustituido prácticamente a los otros.

La figura del herrador, como muestra este breve vídeo, es imprescindible en el mundo de la equitación. De un buen herraje depende en gran medida la salud del caballo, suele decirse que sin cascos sanos  no tienes caballo, así es que "los zapatos" que lucen estos animales son fundamentales para disfrutar de ellos.
El herrador se merece,como poco, una bulería.

De casa




El hogar, serie retratos. Fotos de Ginebra

Bajo la luminosa ventana,
duerme una escalera
que los niños despiertan por la mañana.

Agua, Sol, globos
y bañadores. 
El húmedo azul descansa en el baúl.